La villa de Comillas se encuentra en la costa occidental de Cantabria, cerca de Santander. Registró sus primeros poblamientos en la prehistoria, como demuestran las cuevas de La Meaza, con pinturas rupestres paleolíticas de hace 14.000 años. Fueron descubiertas en 1907. También se han hallado en su territorio yacimientos arqueológicos de un castillo medieval en Peñacastillo. Esta villa es declarada Conjunto Histórico Artístico en 1985, y es conocida con el apelativo “Villa de los Arzobispos” porque en los siglos XVII y XVIII nacieron cinco prelados que ocuparon importantes diócesis.

 

Está llena de excelentes muestras de arquitectura modernista del siglo XIX, especialmente de la escuela catalana. Palacios, casas solariegas, bellos edificios, pequeñas plazas, parques y rincones empedrados completan el paisaje de este precioso lugar, sin olvidarnos de la hermosa playa que todos los veranos atrae a miles de turistas.

En el centro del casco urbano de la villa de Comillas encontramos la bella plaza central compuesta por alguna casona, la Iglesia Parroquial de San Cristóbal (Siglo XVII), el Ayuntamiento. Por uno de los ángulos de la plaza se accede a la Plaza de los Tres Caños, donde además de una casa blasonada y una torre se encuentra la fuente del mismo nombre.

El Palacio de Sobrellano, también llamado “del Marqués de Comillas” de estilo neogótico aunque con atisbos premodernistas. Formando conjunto de estilo con el palacio, se encuentra la Capilla-Panteón de los Marqueses de Comillas, que se caracteriza por los mausoleos de mármol.

Junto a este palacio encontramos El Capricho, obra de Gaudí, de estilo arabesco, declarado monumento histórico-artístico en 1969. Se construyó como residencia de verano. 

Junto a este palacio encontramos El Capricho, obra de Gaudí, de estilo arabesco, declarado monumento histórico-artístico en 1969. Se construyó como residencia de verano.

A las afueras de la villa, enclavado en lo alto de una loma, encontramos el cementerio presidido por las ruinas de la iglesia gótica y allí se encuentra también uno de los más bellos detalles del paisaje comillés, el Ángel de Llimona, colocado en lo alto con espada en mano y mirando al mar.

 

 

La puerta de la Universidad Pontificia donde se une el ladrillo, la cerámica con reflejos metálicos y piedras labradas en el escudo, donde aparece la tiara y las llaves pontificias junto al anagrama jesuítico JHS (Jesús de los hombres salvador). Desde esta puerta accedemos a la Universidad Pontificia que fue fundada como seminario de pobres (posteriormente Universidad Pontificia) dirigido por los jesuitas, cuyo modelo docente triunfaba desde el SXVII.

 

El monumento al Marqués de Comillas fue construido en el prado de Ángel Pérez, en un original pedestal en forma de proa de barco junto con la columna sobre la que se levanta la estatua del marqués.

El Palacio El Duque es un palacete de estilo inglés situado en la parte alta de la villa en la zona conocida como el parque Güell y Martos, cerca del monumento al Marqués de Comillas. Llama la atención por su ubicación y por su estilo inglés, en contraste con el modernismo presente en muchos edificios de Comillas.

El puerto de Comillas, como hoy lo conocemos, no se empieza a construir hasta el año 1603, concluyéndose algo más de un siglo después, en 1716. Durante el siglo XVII Comillas se convirtió en la capital ballenera del Cantábrico, gracias a lo que la villa se pudo permitir costear la construcción de sus pintorescos muelles, la espléndida iglesia parroquial y la casa de ayuntamiento. Nunca fue un puerto comercial, aunque a finales del siglo XIX se embarcara mineral de zinc procedente de los yacimientos de la comarca. Fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando realmente experimentó una importante eclosión de la mano de un incipiente turismo de ‘baños de ola’, que atrajo al norte de la Península a veraneantes de diferentes regiones españolas y extranjeras y, sobre todo, a un personaje, Antonio López del Piélago y López de Lamadrid, primer marqués de Comillas, quien se volcó con su villa natal tras salir airoso de sus negocios al otro lado del Atlántico, y de su hijo, Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas.

 

La playa de Comillas se forma de fina y dorada arena, se encuentra situada en el centro de la población y está dotada de toda clase de servicios. Por el interés ecológico de su costa, está incluida en el Parque Natural de Oyambre.

CARACTERÍSTICAS:

  • Medidas: 900 metros de longitud

  • Nivel de ocupación: Alto

  • Grado de urbanización: Urbana

  • Suelo: Arena dorada de grano fino

  • Condiciones de baño: Playa ventosa con oleaje moderado

  • Seguridad: Vigilada en temporada

  • Observaciones: Dispone de paseo marítimo

SERVICIOS:

  • Aparcamiento: Si

  • Acceso a minusválidos: No

  • Puesto de Socorro: Si

  • Agua potable: Si

  • Papelera y recogida de basuras: Si

  • Duchas: Si

  • Acceso a animales: No

  • Zona de picnic: Si